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¿Quién invento la tarjeta de crédito?


¿Qué sería de diciembre sin las tarjetas de crédito? Es de aquellas preguntas que el comercio no se quiere hacer porque de seguro que la respuesta sería dolorosa.


Como es bien conocido, si antes se deseaba comprar un producto, la única opción era llevar todo el dinero en efectivo, porque si bien, desde hace siglos existe el crédito, estaban diseñados para financiar propiedades de gran valor y no para pagar los regalos navideños de los sobrinos.


Se estima que el trueque comenzó en el periodo neolítico en el año 6.000 a.C. y si bien estaba lejos de existir el dinero, es muy probable que en el intercambio de bienes coexistiera algún tipo de préstamo ocasional.


En la Grecia clásica, hace aproximadamente 2.000 años, en Atenas ya existía una especie de crédito rotativo, en donde, por ejemplo, si una persona quería comprar una casa debía pagar la deuda diferida en los plazos pactados más una comisión. La garantía de la deuda eran los artículos de valor, más las propiedades que se tenían. Y al igual que en la actualidad, sino se pagaban eran embargadas y en otros lugares como en el Imperio Romano, las deudas podían dar cárcel.


Ya acercándose a la década de los 40 del siglo XX, los predecesores de las tarjetas de crédito como las conocemos hoy en día empezaban a dar sus primeros pasos.


Las tiendas por departamento hicieron una evolución del conocido coloquialmente como ‘sistema de separado’, en donde cliente iba comprando a cuotas un producto, pero solo lo retiraba cuando lo pagaba por completo. Pero ahora brindaban créditos en donde desde el primer momento el cliente se podía llevar el producto a casa y lo iba pagando a cuotas, respaldando la deuda con pruebas como el certificado de ingresos.


Western Union, fue una de las primeras marcas en dar un gran paso. Esta compañía que en aquel entonces brindaba servicios financieros y de correspondencia, lanzó para sus clientes principales una tarjeta de cartón que ofrecía un trato preferencial y una línea de crédito.


La manera en la cual se creó la tarjeta de crédito como tal, es una de esas curiosidades que le encantan al mundo de la publicidad porque parecen ser creadas para un storytelling.


Cuenta la leyenda, que en 1949 Frank X. McNamara, el dueño de Hamilton Credit Corporation, -una empresa dedicada a brindar créditos- había invitado a cenar a un grupo de ejecutivos de alto rango al restaurante Majors Cabin Grill de Nueva York. En medio del acontecimiento noto que no tenía billetes en sus bolsillos, avergonzado tuvo que llamar a su esposa para que le enviara dinero lo más pronto posible para pagar la cuenta.


Aquel suceso lo llevo a pensar que deberían de existir microcréditos para pagar sumas pequeñas como una cena. Después de estructurar la idea de negocio durante un año, lanzó al mercado la primera tarjeta de crédito llamada Diners Club. Esta se bautizó así porque en un principio solo era aceptada en 14 restaurantes de Nueva York. Cuando 20 mil clientes ya portaban esta tarjeta, el modelo de negocio creció a 500 más establecimientos.


Las cuotas de pago no siempre fueron como ahora. El modelo de negocio inicial consistía en que la entidad financiera era un intermediario entre el cliente y el restaurante. En donde al cliente se le cobraba lo consumido a final de mes y acto seguido se le pagaba al restaurante. Cobrándole a las partes una comisión por transacción, más 3 dólares anuales por el servicio.


Al ver que en Nueva York este modelo de créditos tenía gran acogida, entraron más competidores al naciente mercado e intentaron replicar el modelo de negocio.


De los primeros en entrar a la contienda fue Bank of America en 1958 creo la marca Visa y rompió las fronteras locales llevando las tarjetas de crédito a Fresno, California. Y desde ese momento los analistas económicos empezaron con la teoría que los billetes se iban acabar e iban a ser hacer remplazados por el dinero plástico.


El siguiente en entrar fuertemente al mercado fue American Express, empresa que ya llevaba en el mercado desde 1850, la cual nació en la época de los vaqueros para transportar correos de urgencia y encomiendas de alto valor.


A parte de su solides de más de 100 años en el mercado para la fecha, fue aceptado en gran cantidad de establecimientos porque respaldaba los pagos ante posibles deudas de sus clientes.


Si bien en los 50, este invento era una panacea para muchos, para otros financieros un poco más conservadores tenían muchas dudas y solo hasta una década después 1.000 bancos ya hacían parte de este negocio.


First American National Bank, lanzo en 1967 en el mercado norteamericano otra tarjeta de crédito que daría un golpe en la mesa. De manera inicial se llamó: Master Charge y después volvería a ser bautizar por Interbank Asociation como Master Card, convirtiéndose en uno de los principales distribuidores de este producto financiero en el mundo.


A pesar que cerca del 60% de los adultos alrededor del mundo manejan productos bancarios, por la informalidad de los sistemas económicos de varios países, el dinero plástico no logro desbancar al efectivo. Ahora como si fuera poco, en la era digital el plástico se está viendo obsoleto. Con los bancos digitales y las compras en línea, las funciones de una tarjeta de crédito pueden caber perfectamente dentro de un dispositivo electrónico y para las compras físicas, ya algunos bancos están experimentando pagos con la huella digital.



Rodrigo Esteban Delgado A.

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Fuentes de información:


-(2016). BBVA: Historia de las tarjetas de crédito. España. Recuperado de: https://cutt.ly/BUmVxTc

-Fincompara México. (2020, 10 marzo). Historia de las tarjetas de crédito | Fincompara [Vídeo]. YouTube. https://cutt.ly/MUmVnpr

-Pulso TV. (2017, 17 marzo). Punto de Inflexión: Tarjetas de crédito, el invento que revolucionó la forma de pagar [Vídeo]. YouTube. https://cutt.ly/kUmVmcw