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El caso de Supreme


13 de julio de 2021

Supreme es conocida como la marca más ‘revendible’ del mundo. Fue creada en Nueva York en abril de 1994 por el británico James Jebbia, quien ya había trabajado con las tiendas de ropa Unión y Stussy que están enfocadas en la cultura skate. Experiencia que le sirvió para agregarle el concepto urbano a la suya, apoyándose en la tendencia underground que se encontraba en plena ebullición gracias a que en dicho momento se estrenaba la película Kits, los raperos Wu-Tang Clan lanzaban su icónico álbum Enter the Wu-Tang y se masificaron los artistas del grafiti.


En sus inicios Supreme, se planteó como una contracultura del mercado de la moda, sus producciones no se inspiraban en ninguna de las tendencias de este mercado, por lo contrario, únicamente se esforzaban por cumplir con los elementos básicos del vestuario: brindar comodidad, protección y abrigo. Cosa que era afín con la juventud de esos momentos que buscaban símbolos para expresar su rebeldía.


Rápidamente, la demanda de sus productos aumentaron, pero la marca decidió no crecer la oferta y este es precisamente uno de los éxitos del modelo de negocios. Supreme, se ha esforzado por convertir sus productos en objetos de deseo al crear una escasez artificial por medio de productos de edición limitada.


Se podría pensar que, por compartir su paleta de colores, su logo está inspirado en Coca-Cola, pero no es así. Como el mismo Jebbia lo ha confirmado, su referencia son las obras de la artista Barbara Kruger, quien incluye en sus producciones un rectángulo rojo con un mensaje de protesta ante el sistema sociopolítico. Ella jamás se había pronunciado ni pedido dividendos por esto, solo hasta el 2013 cuando Supreme, demandó a la marca de ropa Married To The Mob, por incluir en una colección un rectángulo rojo con el mensaje “Supreme bitch”, escrito en letras blancas, cosa que desde luego a Barbara Kruger le pareció hipócrita y no se quedó en silencio.


Su filosofía irreverente que le huye a las producciones en masa la llevaron a convertirse en una marca de culto en donde los fans de la marca tiene que hacer sacrificios para adquirir un producto.


En un mundo en el cual reina el marketing digital, donde por medio de las cookies, el programmatic, los leads entre otros, las marcas persiguen a sus clientes para que los compren, Supreme plantea un juego contrario, son los clientes quienes deben perseguir a la marca y por eso solo cuenta con 11 tiendas distribuidas en: Nueva York, Los Ángeles, París, Londres, Tokio, Osaka, Nagoya y Fukuoka.


Su exclusividad ha llegado al punto que a celebridades las han dejado por fuera de sus tiendas como ocurrió hace algunos meses cuando en la entrada de la tienda de Nueva York no reconocieron a J Balvin.


De manera oficial no tiene ecommerce y lo único que ofrece su sitio web es la posibilidad de gestionar un turno para poder ingresar a una tienda física. Medida que fue tomada porque se formaban desmanes a las afueras por la cantidad de personas que hacían fila para entrar.


Las prendas originales que se comercializan en internet son por revendedores que alcanzan hasta duplicar su valor con creces. Sus precios son muy similares al de otras marcas retail de lujo. Por ejemplo, una chaqueta puede valer cerca de 300 dólares en la tienda, en eBay se puede vender por 700 dólares.


Cosa que han tratado de mitigar poniendo reglas estrictas en sus tiendas como prohibir el uso de celulares y no más de tres prendas por comprador. Pero esto solo las hace más valiosas y siempre se terminan colando.


Otro de los elementos característicos de la marca son los productos cobranding en donde ha realizado prendas con: Lacoste; Levi’s, Louis Vuitton, Nike, Stussy, The North Face y Vans. Al igual que otros productos un poco más irreverentes que se salen del mercado del vestuario como unos guantes de boxeo Everlast, un balón de baloncesto Spalding, una guitarra Fender y unas Galletas Oreo.


Pero sin duda alguna el que si se saltó todos los esquemas fue el ladrillo marca Supreme, que si bien en la tienda valía 30 dólares en eBay alcanzó el valor de 1.000 dólares


Antiguamente los objetos eran apreciados dependiendo de sus características físicas, pero en la actualidad esto depende del valor que le da el mercado partiendo de las percepciones de las personas que están dispuestas a pagar por el producto.


Los más radicales tildan a la marca de traicionar sus principios iniciales al convertirse en una marca banal que apoya el consumismo. Lo cierto es que todo aquello que es tocado por Supreme se vende y ahora parece que ha tenido la capacidad de venderse a sí misma. Jebbia, fundó la marca con una inversión de 12 mil dólares, pero se ha valorado tanto que VF Corporations, la propietaria de las marcas Vans, Timberland, The North Face ya realizó una oferta para comprarla por la módica cifra de 2.100 millones de dólares. Solo falta que los entes reguladores de la competencia en Estados Unidos la aprueben.



Rodrigo Esteban Delgado A.

Editor de contenido


 

Bibliografía


10 cosas que no sabías sobre Supreme. Delablog. México. Recuperado de: https://delablog.com/10-cosas-que-no-sabias-sobre-supreme/


Salter. S. 19 de las colaboraciones más extrañas de la historia de supreme (2018). I-d. España. Recuperado de: https://i-d.vice.com/es/article/paxyjm/19-colaboraciones-supreme


Roberto Maritnez. [Roberto Mtz]. (19 de marzo del 2021). La historia de la marca Supreme. [Video].Youtbe. https://www.youtube.com/watch?v=euneXb503qI


Euge Oller [EmprendeAprendiendo] (24 de septiembre de 2017). ¿La Escasez Como Modelo de Negocio? Caso Supreme. [Video].Youtbe. https://www.youtube.com/watch?v=uvUBIWXJt10&t=185s


[El canal de Zanthi] (21 de septiembre de 2017). ¿Quién es: Supreme? la historia de un grande del streetwear [Video].Youtbe. https://www.youtube.com/watch?v=Ch2NEK7ml9w